Método sostenible de fabricación de Suzuki

Suzuki considera los problemas ambientales, como el calentamiento global, como uno de los desafíos más importantes para nuestras actividades comerciales. La gran mayoría de fábricas de Suzuki cumplen con el estándar que certifica su cumplimiento de las normativas ecológicas. El compromiso por el cuidado del planeta se ramifica en tres campos de acción: política, tecnología y actividad.

Madrid, junio 2018 – “Kung Fu Tse” (Confucio), uno de los filósofos asiáticos más reconocidos de todos los tiempos, decía que “si sirves a la Naturaleza, ella te servirá a ti”. Suzuki ha hecho suya esta idea y cuida hasta el mínimo detalle todos sus procesos de producción para proteger el planeta y procurar un futuro estable a las generaciones venideras. Creemos que nuestra tarea más importante es reconocer los efectos que generan nuestras operaciones, y promover nuevos sistemas de producción y productos más respetuosos con el medio ambiente.

Suzuki considera los problemas ambientales, como el calentamiento global, como uno de los desafíos más importantes para nuestras actividades comerciales. Trabajamos agresivamente en la reducción del impacto ambiental que puede generarse a través de nuestras actividades de I + D, producción, distribución física, comercialización y oficinas, mediante el establecimiento de un sistema de gestión ambiental para todo el grupo. En abril de 2001 creamos el Comité Medioambiental, como órgano de máxima autoridad en esta materia. Este comité se reúne dos veces al año para determinar nuestra política ambiental y los objetivos ambientales a mediano y largo plazo, verificar el progreso en los problemas existentes y discutir problemas urgentes.

Fabricación sostenible

Dentro de este compromiso medioambiental, prestamos mucha atención al diseño sostenible de nuestros vehículos (no en vano, la cantidad de CO2 emitida en su ciclo de vida se ha reducido en un 25% respecto a 2005) y al proceso de producción que se desarrolla en cada una de nuestras plantas. Las fábricas de Suzuki siguen un minucioso protocolo de compromiso medioambiental que minimiza al máximo su impacto. Es lo que en Suzuki llamamos “fabricación sostenible”.

El esfuerzo por cumplir las normas medioambientales afecta a todos los procesos de la producción industrial de Suzuki. Por este motivo, todos nuestros centros de producción cumplen con la certificación ISO14001 desde el año 2003, un estándar medioambiental que asegura prácticas respetuosas con el medio dentro de una fábrica. Esta certificación se comprueba y ratifica periódicamente a través de las regulaciones pertinentes, auditorías ambientales y revisiones técnicas para verificar la efectividad del sistema de gestión medioambiental.

En julio de 1998 Suzuki obtuvo su primer certificado ISO14001 en la planta de Kosai y ese mismo año también se certificó la planta de Hungría. Suzuki puede presumir de que, además de todas sus plantas japonesas, otras 16 fuera de sus fronteras cumplan con esta normativa. Además de lo dicho, se realizan auditorías medioambientales externas e internas en todas nuestras fábricas.

Gracias a ello, se han conseguido reducir las emisiones globales de CO2 de nuestras plantas domésticas de las 348.000 toneladas de CO2 de 2014 a 339.000 en 2016, a pesar de haberse aumentado la producción. En las actividades de transporte relacionadas, esa cifra ha pasado de 43.400 (2014) a 38.800 toneladas.

Suzuki invirtió en 2016 53.600 millones de yenes (417 millones de euros) en la protección medioambiental, la mayoría de ellos, en investigación y desarrollo de nuevos métodos de producción y de vehículos menos contaminantes. La mejora medioambiental no solo produce beneficios en el planeta, pues va aparejada, en muchas ocasiones, a un rendimiento económico. El ahorro en energía, agua y gestión de residuos ha permitido un ahorro de más de 3.000 millones de yenes (23,34 millones de euros) en 2016.

Suzuki y el reciclado

Suzuki siempre se ha mostrado comprometida con el impacto ambiental de sus actividades y ha prestado una especial atención al reciclado. De hecho, el reciclado es uno de los tres pilares de sostenibilidad de Suzuki, que denominamos las 3 R’s: Reducir, Reutilizar y Reciclar. El espíritu de la compañía es contribuir a la creación de una sociedad sostenible y orientada al reciclaje, mediante el uso cuidadoso de los recursos durante todo el proceso de producción, desde el diseño inicial hasta el fin del ciclo de vida del vehículo.

Suzuki lanzó en 1998 su “Plan voluntario de acción para el reciclaje de automóviles usados” y cuatro años después llegó la  “Suzuki Global Environment Charter”, una carta de compromiso en la que se recogían las iniciativas y propuestas en relación con la protección del medioambiente que la compañía se comprometía a asumir para cumplir con su Plan Medioambiental 2020. La marca consiguió que el 95% del peso de sus vehículos fuera reciclable mucho antes de que la ley obligara a ello.

Residuos de fragmentación de vehículos: 50.600 toneladas
Vehículos recuperados al final de su vida útil: 392.998 unidades
Peso de los airbags recuperados: 68.389 toneladas (97,7%)
Número de airbags recuperados: 234.442 unidades
Peso de los CFCs recuperados: 83,8 toneladas
Número de CFCs recuperados: 345.239 unidades

Ética de trabajo medioambiental

Son muchos los hitos conseguidos por Suzuki en materia medioambiental a lo largo de su historia. Como parte del Suzuki Global Environment Charter, se introdujo la marca SUZUKI GREEN, política medioambiental con tres campos de acción:

  • SUZUKI GREEN Policy: Recoge toda la doctrina y política ambiental de la marca, incluyendo todo su plan medioambiental en el que destacan el “Suzuki Environmental Plan 2020” y la Guía Suzuki para la Protección de la Biodiversidad.
  • SUZUKI GREEN Technology: Representa tecnologías ecológicas de próxima generación desarrolladas y utilizadas por Suzuki, incluyendo todas aquellas tecnologías que ofrecen bajos consumos de combustible, reducción de emisiones y tecnologías para reducción de peso (Hybrid, Mild Hybrid, Motores BOOSTERJET, ECO-COOL, Heartect y Lean Burn)
  • SUZUKI GREEN Activity: representa el esfuerzo y la actividad de Suzuki en la política medioambiental, que incluye varias actividades trabajadas por cada departamento, así como el desarrollo, producción y logística llevada a cabo para luchar contra el calentamiento global y la promoción de la preservación del medio ambiente.

Gracias a esta ética medioambiental se ha conseguido emitir una menos cantidad de gases contaminantes (CO2, VOC, SOx/NOx, etc), reducción de ruido, malos olores y residuos, control del uso injustificado de agua y gestión de las sustancias químicas.

Además, los trabajadores de la marca realizan diferentes actividades con el fin de ayudar en la conservación del entorno natural. Buena muestra de ello son las campañas de limpieza voluntaria que se hacen en los alrededores de las plantas de Iwata, Sagara, Osuka; los acuerdos de colaboración con asociaciones locales o las visitas guiadas que los colegios hacen a las diferentes fábricas para conocer el proceso de producción sostenible de Suzuki.

El plan medioambiental 2020

El “Suzuki Environmental Plan 2020, involucra a toda la compañía en un plan que conmemora el 100 aniversario de la fundación de Suzuki, y sirve de guía los próximos 100 años. Este plan se basa en cuatro pilares:

  • Control del calentamiento global con vehículos de consumos y emisiones reducidos; y con sistemas de producción y distribución que ahorren energía y produzcan menos desechos. El objetivo es reducir las emisiones de CO2 de nuestros automóviles un 28% respecto a los datos de 2005 y desarollar nuevas generaciones de vehículos eléctricos y de hidrógeno; reducir en un 10% las emisiones de CO2 de nuestras plantas, respecto al año 2010; y un 14% las emisiones de CO2 por vehículo vendido.
  • No limitarnos a cumplir la legislación vigente en materia de emisiones y desechos, sino ir un paso más allá con estándares aún más restrictivos.
  • Promoción de las “Tres R: Reduce, reuse and recycle” (reducir, reutilizar y reciclar), desde la fase de producción hasta el fin de la vida útil del vehículo.
  • Establecimiento de un sistema de control ambiental de mejora continua y promoción de acciones ambientales. Por ejemplo, se realizan reuniones periódicas de “Mantenimiento, Medio Ambiente y Ahorro de Energía” para mejorar la gestión ambiental de plantas y empresas de fabricación del Grupo. En esta reunión, gerentes de ingeniería, miembros de plantas domésticas y representantes de las compañías manufactureras del Grupo discuten mejoras para el plan de conservación ambiental.

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