Tecnología DM-i de BYD

Tecnología DM-i de BYD

Desde el lanzamiento del pionero F3DM en 2008, BYD ha perfeccionado un sistema que hoy disfrutan más de 7,7 millones de conductores en el mundo, consolidándose como el estándar de referencia en movilidad híbrida enchufable.

Sistema EHS

El corazón de la tecnología DM-i es el sistema Electric Hybrid System (EHS), un conjunto de propulsión de última generación que actúa como el eje central del vehículo. A diferencia de las arquitecturas convencionales, el EHS emplea un sistema de acoplamiento directo y una transmisión de una sola velocidad, que otorga en la gran mayoría de circunstancias de conducción todo el protagonismo al motor eléctrico.

El sistema con tecnología Dual Mode permite funcionar de dos maneras distintas:

  • EV, en el que las ruedas son impulsadas únicamente por el motor eléctrico,  garantizando desplazamientos cotidianos con cero emisiones.
  • HEV, en el que mantiene el mismo principio eléctrico la mayor parte del tiempo. El motor de gasolina actúa principalmente como generador, suministrando carga a la batería y al motor eléctrico a través de un inversor. Solo en aquellos momentos en los que se requiere una gran potencia, como aceleraciones fuertes o adelantamientos, el sistema HEV cambia de la de configuración en serie a paralelo, combinando el empuje conjunto del motor térmico y el eléctrico.

El resultado es un sistema de propulsión que funciona la mayor parte del tiempo como un vehículo eléctrico, con el mismo refinamiento y respuesta instantánea incluso cuando se circula en modo HEV. Además, el control inteligente de los distintos sistemas (la “i” de la denominación DM-i) eleva la eficiencia por encima de cualquiera de sus rivales.

Gracias a su avanzada arquitectura, los modelos con tecnología DM-i permiten cubrir la inmensa mayoría de los trayectos diarios sin consumir combustible. Esta eficiencia permite alcanzar hasta 177 km de autonomía 100% eléctrica en entornos urbanos (125 km en ciclo combinado) en el SEAL U DM-i Comfort, garantizando una movilidad de cero emisiones real y absoluta para el día a día.

Eficiencia térmica y gestión mecánica avanzada

La eficiencia del sistema eléctrico se complementa con dos opciones de motorización térmica muy sofisticadas: un motor de cuatro cilindros atmosférico de gasolina Xiaoyun de 1.5 litros que desarrolla 72 kW (98 CV) o con una unidad también de 1.5 litros que recurre a la turboalimentación para alcanzar una potencia de 96 kW (131 CV). El primero de ellos, de ciclo Atkinson y una elevada relación de compresión -de 15.5:1, para optimizar al máximo la expansión de la mezcla en la cámara de combustión- destaca por alcanzar una eficiencia térmica récord, del 43 %,

La ingeniería de BYD ha ido un paso más allá al eliminar todos los accesorios periféricos accionados por correa. Elementos críticos como la bomba de agua, el compresor del aire acondicionado y la bomba de aceite son componentes eléctricos independientes. Esta estrategia reduce drásticamente las pérdidas parasitarias y permite que el motor térmico opere siempre en su punto de máxima eficiencia, transformando la energía química en eléctrica o mecánica con una precisión sin precedentes en el sector del automóvil.

Esta sofisticación se traduce en unas prestaciones de primer nivel, que combinan suavidad en su entrega con una contundente respuesta. El SEAL U DM-i Design, que ofrece 238 kW/324 CV de potencia gracias a la unión de sus dos motores eléctricos y su propulsor de gasolina turboalimentado, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 5,9 segundos. Por su parte, la familia SEAL 6 DM-i alcanza una velocidad máxima de 180 km/h, mientras que el ATTO 2 DM-i (en su versión Boost) logra el 0 a 100 km/h en 7,7 segundos. Cifras que demuestran que la eficiencia de la tecnología DM-i no está reñida con un dinamismo capaz de satisfacer a los conductores más exigentes.

Blade Battery: seguridad estructural y capacidad de carga

El soporte energético de la tecnología DM-i reside en la Blade Battery de Litio Ferrofosfato (LFP). Esta tecnología, utiliza un diseño de celdas en forma de cuchilla que no sólo maximiza la densidad volumétrica, sino que se integra como un refuerzo estructural del chasis.

Además de superar con éxito el exigente Nail Penetration Test —la prueba que simula el daño severo de un objeto punzante atravesando el pack de baterías en caso de colisión grave—, la Blade Battery destaca por su excelente gestión térmica. Esto le permite soportar cargas rápidas en corriente continua (CC) capaces de pasar del 30% al 80% de capacidad en apenas 30 minutos. Esta fiabilidad técnica queda respaldada por la garantía de BYD de hasta 8 años o 250.000 km.

La Blade Battery con tecnología Dual Mode se ofrece con capacidades que se adaptan a cada necesidad, desde los 7,8 kWh del ATTO 2 DM-i Active a los 26,6 kWh del SEAL U DM-i Comfort, que le otorgan una autonomía eléctrica de hasta 125 km en ciclo combinado y 177 km en el ciclo urbano.

Además, toda la gama incorpora la innovadora tecnología V2L (Vehicle to Load), que permite utilizar la batería del coche como una fuente de alimentación externa de hasta 3,3 kW. Esta función permite conectar y alimentar dispositivos eléctricos como ordenadores, cafeteras o herramientas, convirtiendo al vehículo en una unidad de energía móvil extremadamente versátil para el ocio o el trabajo.

Os traemos las ultimas noticias recien sacadas del horno, para que no os perdais nada de este mundo tan apasionante de las cuatros ruedas