Esta semana nos ponemos al volante del que probablemente sea el mejor todoterreno del mercado. Una auténtica bestia, que en su actualización recibe una versión 100% eléctrica, que es la protagonista de nuestra prueba. Un modelo que desde su nacimiento en 1979 de mantiene fiel a sus orígenes: diseño robusto y reconocible, construcción extremadamente resistente y unas capacidades todoterreno que lo convierten en una referencia absoluta dentro de su categoría.
Nos sentamos, nos agarramos realmente fuerte al volante, porque vamos, a probar el Mercedes-Benz Clase G 580
Precios
| Clase G 580 EQ | 163.889,81 euros |
| Clase G 450d | 153.866,21 euros |
| Mercedes-AMG G 63 | 223.789,45 euros |
| Clase G 450d – Terreno diverso – | 199.240,64 euros |
| Mercedes-AMG G 63 – Terreno diverso – | 240.636,03 euros |
| Clase G 450d – Rendimiento imparable – | 178.722,03 euros |
| Mercedes-AMG G 63 – Rendimiento imparable – | 266.394,59 euros |





Introducción
Con 4,62 metros de largo, una anchura de 2 metros, una altura de 1,98 metros, y una distancia entre ejes de 2.890 mm y entre sus rivales, aunque no muy directos encontramos el Toyota Land Cruiser, el INEOS Grenadier, y el Ford Bronco.
Diseño exterior
El Mercedes Clase G 580 conserva prácticamente intactas las líneas de diseño de la Clase G. Una carrocería de líneas rectas y angulosas, (muy alejado del SUV actuales, aunque Hyundai, está recuperando esas líneas) con un capó plano, y un parabrisas prácticamente vertical.
En el frontal, los faros LED de última generación mantienen su característico formato circular, mientras que los intermitentes van ubicados sobre los pasos de rueda delanteros, (uno de los rasgos más distintivos del Clase G). Además, los paragolpes han sido rediseñados para optimizar el flujo de aire y contribuir a una mayor eficiencia energética (coeficiente Cx de 0,44), aunque sin alterar la imagen poderosa y musculosa del conjunto.





En la vista lateral, carrocería prácticamente vertical, elevada altura libre al suelo, pasos de rueda sobredimensionados y una superficie acristalada de generosas dimensiones, en definitiva, una línea/estética que es inconfundible. Por supuesto no podían faltar las aperturas de las puertas con maneta con pulsador, y bisagras en hierro fundido, que le dan ese sonido tan característico.
En la parte trasera, se mantiene el tradicional soporte para la rueda de repuesto aunque en este modelo es más fino ya que se sustituye por un compartimento perfecto para guardar los cables de carga y otros accesorios que necesitemos sin necesidad de abrir el portón del maletero (de apertura lateral). Los pilotos LED van en horizontal, de buenas dimensiones.
Interior de lujo
El interior es prácticamente idéntico al del resto de la gama, con unos materiales de primera calidad, unos acabados TOP, mullidos, plásticos, todo el interior simplemente perfecto. Nuevo volante que me encanta, con un grosor y tacto excelente y multifunción. El sistema multimedia como no podía ser de otra manera, MBUX, con pantalla táctil central de 12,3 pulgadas, y tras el volante el cuadro digital de idéntico tamaño y un altísimo nivel de calidad, y totalmente configurable, desde clásico hasta el estilo off-Road.





Por debajo de esa pantalla táctil central, en contraste de aluminio las salidas de aire y en el los botones para el G-Turn y el G-Steering.
Confort
Accedemos al Clase G por esas puertas de toda la vida con cierre de hierro, que tanto caracterizan al Mercedes Clase G. Fuerza sobrehumana para cerrarlas bien, y que nos separan de un interior de lujo y confort difícilmente igualable por otro todoterreno. Asientos calefactables, ventilados, con masaje, regulables eléctricamente, tanto delante como detrás, y con espacio, mucho espacio. Si accedemos por la parte del copiloto, nos recibe un agarradero, muy funcional, pero no en el pilar A, sino donde iría la guantera superior.








Entre ambos asientos delanteros, el touch pad, con una serie de botones a sus lados, guantera de buen tamaño, posavasos y superficie de carga inalámbrica… Incorpora techo de cristal solo para la parte delantera. La cortinilla, manual que lo tapa, lleva una serie de agujeros (supongo para quitar el techo y dejar la cortinilla y que entre el aire) que cuando el sol está alto, puede molestar.
Las plazas traseras tienen espacio más que de sobra, tanto en rodillas, como de cabeza. Asientos de buen mullido, que se pueden reclinar y que son la leche de cómodos. Además calefactables y con climatizador propio; perfecto para 2, cómodo para 3.
Maletero
El maletero del G 580 tiene una capacidad de 620 litros pudiendo llegar a los 1.990 litros si abatimos los asientos. Como no lleva rueda de repuesto, ese compartimentó se emplea para guardar los cables, algo que viene perfecto, tanto para liberar espacio de maletero, como para no tener que abrir el maletero para sacarlos.
Motorizaciones
La Clase G presenta una gama de motores térmicos formada por un turbodiésel denominada G 450d de 367 CV de potencia, y el Mercedes-AMG G 63, de gasolina y con 585 CV. Estas mecánicas están electrificadas con un sistema de hibridación ligera, por lo que tienen la etiqueta ECO de la DGT en España.
El G 580 es la versión 100% electrificada, e incorpora cuatro motores eléctricos que desarrollan 147 CV de potencia cada uno y, en conjunto, producen una potencia máxima de 587 CV y un par máximo de 1.164 Nm.


Batería
De alimentar esos cuatro motores eléctricos se encarga una batería de iones de litio de 116 kWh de capacidad y que hace que homologue una autonomía de 473 km en ciclo WLTP (el G 580 consume más de lo homologado). Es capaz de recargar hasta 200 kW en corriente continua, y hasta 11 kW en corriente alterna. En un cargador rápido puede recuperar del 10% al 80% de batería en aproximadamente 32 minutos.



Vehículo que gira sobre sí mismo
Como has leído el titular, el Clase 580 eléctrico es capaz de hacer giros de 360º sobre sí mismo además de girar en curvas muy cerradas sin necesidad de hacer maniobras, imitando un derrape que permite redondear el giro con el eje trasero. Y esto es posible, gracias a que para sus cuatro motores eléctricos, utiliza la electrónica bloqueando motores, repartir el par entre ellos o cambiar el sentido de giro de las ruedas.
A diferencia de las versiones térmicas donde hay botones para cada uno de los tres bloqueos de diferencial (delantero, central y trasero), en el G 580 esos botones desaparecen (no tiene diferenciales) y en su lugar hay dos botones que activan dos funciones muy específicas de esta versión: el G-Turn y el G-Steering.

Manera de usar estos dos sistemas
Dirección recta, pisar el pedal de freno, seleccionar el programa de conducción «Rock» con reductora mediante el interruptor, poner la palanca de marchas en D,
- G-Turn permite dar la vuelta en un camino por donde no se puede seguir circulando, especialmente, cuando no hay sitio para hacer maniobras.
- G-Steering permite ahorrarse las maniobras en giros muy cerrados. En una curva, frena la rueda interior trasera y manda más par a la rueda exterior trasera para deslizar la parte posterior del coche y redondear la curva.
Dinámica
Después de más de 500 km conduciendo el Mercedes G 580 puedo afirmar rotundamente, que no hay SUV/Todoterreno 100% eléctrico en el mercado que produzca esta alegría y geniales sensaciones. En ciudad es un tanque, silencioso, con muchas cámaras que te facilitan la vida, y sensores, y sistemas que ayudan, pero es un tanque. (Y con la dificultad añadida de no entrar en algunos parkings).
Podemos elegir entre 5 modos de conducción, siendo el Modo Confort perfecto para ciudad y carretera, Sport para apretarle un poco más en carretera y Trail y Rock, para hacer las delicias en campo a través.


En carretera, sorprende, y para muy bien. Se muestra con mucho aplomo, la insonorización es excepcional, y la aceleración al pisar a fondo el acelerador, con esa entrega de par instantáneo,..bufffff, es de las que dan miedo, y si bien es cierto que no se escucha como un AMG, va bastante más fuerte. (y si vamos en modo SPORT, con sonido, mola todo). Por cierto, carretera, el consumo se dispara a niveles que hacen que apenas lleguemos a los 250 km de distancia recorrida.
Off-Road
Pero si de verdad quieres disfrutar del Clase G 580, te lo tienes que llevar al campo, y si hay caminos, apretarle, porque aquí, lo vas a disfrutar a conciencia. Si vamos a hacer Off-Road puro y duro, altura libre al suelo de 250 mm, ángulo de ataque de 32º, un ángulo ventral de 20,3°, un ángulo de salida de 30º y profundidad de vadeo de 85 cm, los terrenos abruptos, subidas imposibles o descensos muy empinados, son pan comido. La pendiente máxima superable es de 45°.
Y si la confianza no es total, el Clase G 580, incorpora una función de avance lento, una especie de control de crucero todoterreno que se puede fijar en tres velocidades (2, 8 y 14 km/h) mediante levas de cambio y que tiene en cuenta la topografía, mientras el conductor solo tiene que dirigir.
Si lo que vamos a hacer es en plan Paris-Dakar, busca unos caminos conocidos, anchos, con buena visibilidad (nuestra zona en Ávila es una auténtica maravilla para eso) y dale. El coche va que es una locura, lo absorbe todo, frena exagerado, y sólo deciros que yendo en el modo Trail, si vais fuerte, tener cuidado al tomar las curvas, porque como piséis freno, y a continuación el acelerador, el coche empieza a culear, y te puedes sorprender. Ahora, si le pillas el truco, en los tramos, puedes divertirte muchísimo.





Sistemas de seguridad y asistencia
EL Mercedes Clase G 580 viene un completo arsenal de sistemas de protección activa y pasiva destinados tanto a prevenir accidentes como a minimizar sus consecuencias en caso de colisión, entre los que podemos destacar:
- Sistema de frenado autónomo de emergencia, capaz de detectar vehículos, peatones y ciclistas, interviniendo automáticamente cuando existe riesgo de colisión. Este sistema resulta especialmente útil en entornos urbanos y contribuye a reducir significativamente la probabilidad de accidentes por distracción.
- Control de crucero adaptativo DISTRONIC permite mantener automáticamente la distancia de seguridad respecto al vehículo precedente, ajustando la velocidad de forma suave y precisa en función de las condiciones del tráfico. Su funcionamiento se complementa con el asistente activo de dirección, que ayuda al conductor a mantenerse centrado dentro del carril durante la circulación por autopistas y vías rápidas.
- Asistente activo de mantenimiento de carril, que detecta posibles salidas involuntarias de la trayectoria y corrige suavemente la dirección para evitar situaciones potencialmente peligrosas. Sistema de vigilancia de ángulo muerto, que alerta de la presencia de vehículos en zonas de difícil visibilidad y puede intervenir sobre los frenos si detecta riesgo de colisión durante un cambio de carril.
- Sistema de cámaras de visión periférica de 360° que proporciona una imagen completa del entorno del vehículo. Esta tecnología resulta especialmente útil tanto en maniobras urbanas como durante la conducción fuera del asfalto, donde permite visualizar obstáculos que podrían quedar ocultos desde la posición del conductor.
- Reconocimiento de señales de tráfico, asistente de atención al conductor capaz de detectar síntomas de fatiga, alerta de tráfico cruzado trasero durante las maniobras de marcha atrás y sistema de monitorización de presión de neumáticos.
- PRE-SAFE, una de las tecnologías más avanzadas de Mercedes-Benz, capaz de detectar situaciones que podrían desembocar en un accidente y prepara automáticamente el vehículo para minimizar las lesiones. Para ello puede tensar los cinturones de seguridad, ajustar la posición de los asientos, cerrar las ventanillas o modificar determinados parámetros del habitáculo antes de que se produzca el impacto.



En cuanto a la seguridad pasiva, airbags frontales para conductor y acompañante se suman airbags laterales, airbags de cortina para ambas filas de asientos y airbags de protección para la zona de la pelvis, creando un elevado nivel de protección para todos los ocupantes.
Consumos
Homologa una autonomía de unos 470 km, pero lo siento, bastante lejos de la realidad y más si nuestro trayecto es por autopista, donde con dificultad llegaremos a los 300 km. Si lo usamos solo por ciudad, 350-370 km podremos llegar a hacer, pero este coche no es para eso. En campo, que más da la autonomía, raro sería que tuviéramos rutas de más de 200 km, así que cubre de sobra las necesidades diarias pudiéndolo recargar todas las noches.



Conclusiones
Que el Mercedes Clase G 580 es para una minoría, lo tenemos claro. Pero que el que se lo compra y lo usa para el campo, sabe lo que se compra, también. A partir de aquí, solo podemos soñar con conducirlo.









